EL AUTOMOVILISMO EN MÉXICO
Un homenaje a 1976
▶ ESTILO DE VIDA
Todo comenzó en 1976, año en que Ferrari se coronó campeón del Mundial de Constructores con Niki Lauda y Clay Regazzoni al volante. Para conmemorar ese triunfo, TAG Heuer presentó el Monza original, un cronógrafo que quedó ligado para siempre al mundo del automovilismo. Cincuenta años después, la marca vuelve a esa historia con el TAG Heuer Monza Flyback Chronograph, una edición limitada a 500 piezas presentada durante el fin de semana de la Fórmula 1 en Monza, el mismo circuito que da nombre al reloj.
Diseño que mezcla dos épocas
En lugar de ser una réplica exacta, el nuevo modelo combina elementos de distintas etapas del Monza: retoma la silueta en forma de cojín que se popularizó cuando el modelo resurgió en el año 2000, en vez de la caja tipo barril del reloj original de los setenta. La caja de 42 mm y el bisel fijo están fabricados en carbono forjado, un material ligero cuya veta marmolada hace que cada pieza sea única. La corona también es de carbono, mientras que el acero con recubrimiento DLC negro y el titanio se usan en los pulsadores y el fondo de la caja. Cuenta con resistencia al agua de 100 metros. La esfera negra mate conserva la paleta cromática del modelo original, con indicadores blancos y acentos rojos, además de escalas taquimétrica y pulsométrica en el borde. El contador de 30 minutos se ubica a las tres, el segundero pequeño a las seis y la fecha a las nueve.
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