EL AUTOMOVILISMO EN MÉXICO ▶ EN LA META
UN COLOR PENSADO PARA SOBREVIVIR, NO PARA PRESUMIR
El naranja Inka, código 022, llegó en 1971 con un objetivo prácticamente de seguridad vial: hacer más visibles a los autos en condiciones climáticas complicadas. Pero terminó viviendo una segunda vida como identidad visual. Se estrenó en la Serie 02, incluido el legendario 2002 ti, y de ahí saltó a las berlinas de la Serie 5, al elegante coupé de la Serie 6 e incluso al primer BMW eléctrico de la historia, el 1602 Elektroantrieb, presentado en los Juegos Olímpicos de Múnich de 1972. Osea, este naranja tiene más currículum del que cualquiera imaginaría.
KITH ENTRA AL QUITE( CON PERMISO DE BMW)
NO PASA
Más de 50 años después de su debut, y ya prácticamente olvidado, el naranja Inka regresó gracias a Kith, la firma de moda estadounidense que decidió usarlo para celebrar su 15 º aniversario. Su fundador, Ronnie Fieg, no es de los que hacen las cosas a medias: es fanático confeso de BMW y en lugar de simplemente sacar una sudadera naranja, restauró dos coupés completos de la marca alemana, un 3.0 CSi E9 de 1972 y un M6 E24 de 1987. Dos generaciones distintas, unidas por el mismo tono. glamorosa( verse mejor en carretera con mal clima) y terminó convertido, sin querer, en el uniforme no oficial de los BMW más deportivos de los años 70.
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