EL AUTOMOVILISMO EN MÉXICO ▶ CENTRALES
UN INTERIOR QUE RINDE CULTO A LA PISTA
Contra la corriente de un mercado obsesionado con pantallas táctiles gigantes y tableros digitales que compiten por la atención del conductor, Aston Martin eligió el purismo. El habitáculo del Valhalla está dominado por líneas afiladas, materiales de primera calidad y franjas de color verde fluorescente que trazan su ADN de competición. El cuadro de instrumentos es digital pero discreto; el sistema de infoentretenimiento, funcional sin pretensiones de protagonismo. La filosofía es clara y no se negocia: en el Valhalla, la mirada va al parabrisas y el único audio que merece toda la atención es el rugido de su escape. Las puertas de apertura tipo tijera completan una experiencia que, antes de arrancar el motor, ya parece sacada de una película de acción.
Página | 35