EL AUTOMOVILISMO EN MÉXICO
▶ EN LA META
EL BLANCO COMO LIENZO PERFECTO
La magia comienza antes de que Vides sostenga el pincel. La base es un Twingo E-Tech en color blanco inmaculado, colocado sobre un entorno igualmente blanco y uniforme. En ese contexto monocromático, las líneas naturales de la carrocería se difuminan y casi desaparecen, creando una atmósfera de abstracción ideal: el coche existe, pero apenas se distingue del espacio que lo rodea. Es el lienzo perfecto. Vides pintó a mano, durante cinco días consecutivos, frente al público del Le Défilé Renault-el nuevo espacio museístico y de exposiciones de la firma del rombo en París-, que observó el proceso en tiempo real.
TRAZO A TRAZO, UN CÓMIC TOMA FORMA
Es entonces cuando Vides interviene, pincelada a pincelada, colocando sombras en negro con la precisión de un diseñador y la libertad de un artista que improvisa. Lo que empieza siendo el subrayado de bordes y junturas evoluciona hacia un contorneo completo que transforma al Twingo en una figura plana, lista para insertarse en la viñeta de un cómic. El resultado es una ilusión óptica que engaña sin trampa: el automóvil tiene volumen, peso y motor eléctrico, pero la vista insiste en leerlo como un dibujo. El detalle definitivo: la sombra del coche, pintada en negro directamente sobre el suelo, cierra la ilusión y convierte al Twingo en una figura bidimensional atrapada en el mundo real.
UN ART CAR QUE CUESTIONA LO QUE VEMOS
El Twingo de Vides no es solo una pieza de comunicación brillante para Renault: es una reflexión sobre la percepción y los límites entre el arte y el diseño industrial. En un mercado donde los coches eléctricos compiten a menudo por diferenciarse mediante cifras y tecnología, este Twingo E-Tech logra destacar con un pincel. Y eso, en 2026, no es poca cosa.
Página | 15