EL AUTOMOVILISMO EN MÉXICO ▶ EN LA META
VISIÓN GLOBALI- ZADORA
▶ El Austin J40 sigue siendo una fuente de nostalgia y admiración para quienes tienen la suerte de encontrarse con uno de estos pequeños tesoros sobre ruedas en la actualidad.
▶ La empresa Austin Pedal Cars se ha comprometido a producir y suministrar piezas nuevas para el J40 clásico, restaurar y vender los J40 en todo el mundo.
CRONOLOGÍA ¿ Cómo comenzó todo?
▶ El 30 de julio de 1863 nacía Henry Ford en el seno de una familia muy pobre de una zona rural al oeste de Detroit. Desde muy pequeño, el joven Henry empezó a contribuir a la economía familiar colaborando en las labores agrícolas.
▶ Cuando tenía diez años, quedó fascinado al ver por primera vez una una máquina de vapor estacionaria que se empleaba para ayudar en las tareas de la granja en la que trabajaba. Gracias a su creador, Fred Reden, Henry aprendió todos sus entresijos y se convenció de que el futuro estaba ligado inexorablemente con todo lo relacionado con el mundo del motor.
▶ En 1879, Henry abandonó su casa y a su familia para empezar a trabajar como aprendiz de maquinista en las empresas James F. Flower & Bros. y Detroit Dry Dock Co. Tres años más tarde, en 1882, regresó a la granja familiar para encargarse de manejar una máquina de vapor portátil de la marca Westinghouse.
▶ Tan experto se hizo en la materia que fue contratado por la propia compañía para dar servicio a los usuarios de sus máquinas de vapor. En 1891, las cosas empezaron a cambiar para Henry. Consiguió un puesto como ingeniero en la compañía Edison, donde fue ascendido al puesto de ingeniero jefe en 1893. Entonces, gracias a su nuevo cargo, pudo dedicar más tiempo y recursos a experimentar con motores de gasolina, algo que le fascinaba. Aquellos primeros experimentos culminaron en el año 1896, cuando inventó su primer vehículo autopropulsado al que denominó cuadriciclo, y que probó con éxito el 4 de junio del mismo año. Convencido del futuro de sus proyectos, en 1899 Henry Ford se unió a otros inventores para fundar la Detroit Automobile Company, pero su espíritu innovador y perfeccionista, que primaba más la investigación que el negocio, acabaría llevando a la empresa a la bancarrota.
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