AUTÓDROMO MX
DE LA CIUDAD DE MÉXICO A LOS ALPES
Cómo el esquí salvó a una doctora olímpica.
Regina Martínez creció en la Ciudad de México, donde la nieve es poco más que una postal. Nunca imaginó que el frío— ese mismo que confiesa detestar— se convertiría en el escenario de su mayor logro deportivo. Todo cambió cuando se mudó a Minnesota para estudiar Medicina. Ahí le esperaba el primer invierno real de su vida: meses de oscuridad, temperaturas que rozaron los-50 grados centígrados y una soledad que ella misma ha descrito sin rodeos: " Nunca me había sentido tan triste, tan sola, tan atrapada." Fue en ese punto límite donde el esquí de fondo entró en su vida. No como una ambición, sino como una salida. Una tabla de salvación literal sobre la nieve.
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