VOCES | VOICES 27
LAPACHO ROSADO
A Azucena le encantaba el árbol de su patio de colores surtidos , no había otro árbol más bonito , con hojas y colores atractivos como el amarillo y el naranja . El árbol de todas las mañanas le daba un humor positivo le daba paz hasta el día en que su árbol dejó de estar vivo . Nunca pensó en otra planta , en la misma felicidad . Hasta que una mañana de abril , decidió ir a desayunar mbejú en el El Café de Acá , y al pasar por la calle Roa Bastos , sus ojos siguieron un loro que se posó en un lapacho rosado , vio el encanto natural y sintió ligera su alma .
ANTONELLA CAMPODÓNICO