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EL CANTAR DEL EQUINOCCIO
El invierno se fue y el día sombrío se torna bien tibio al lado del río , mi alma se vuelve , de frío remanso , a arroyo tranquilo , risueño y manso .
El campo florido , césped ribereño , se viste de gala muy rojo y risueño , el barro de antes , la tierra inmunda , ahora da frutas , es dulce y fecunda .
Las tiernas abejas trabajan celosas , para darnos luego meriendas melosas , y ricos membrillos y rojas manzanas , proveen refrigerio , muy dulces y sanas .
Feliz primavera , hijos de la tierra , que bella es la vida sin hambre ni guerra , la tierra con gusto abre la cortina , y da su regalo , coqueta y pristina .
Giovanna Peroni