Con un Pie Afuera # 3
E
l texto ¿ De qué se ríen los venezolanos?( click aquí para leer el artículo) escrito por la venezolana Leila Macor tiene como titular:“ Often what happens to art makes more point than the art itself” y está publicado en su blog Escribir para que: Una revista sin casi concepto editorial y con un solo redactor”
Leila Macor se fue de Venezuela a Uruguay en 1996 y luego se mudó a Miami en el 2011. Desde entonces no tiene vínculos con Venezuela, no ha regresado ni piensa hacerlo. Además dice que“ Lo que le pasa a Venezuela es culpa de los venezolanos y las cosas están mal desde hace mucho antes del chavismo, lo que pasa es que la gente no tiene memoria”. Sin embargo, de vez en cuando aparece Venezuela en sus pensamientos y al producir algún sentimiento escribe de ello y se convierte de nuevo en venezolana.“ Algo me hace sentir, tampoco es que no tengo corazón, sin embargo no me identifico con los venezolanos”.
En su texto ¿ De qué se ríen los venezolanos? Expresa, con un tono sarcástica, su clara indignación y rabia en torno al tema de Venezuela. Su texto publicado en el 2013 revela su opinión en relación al robo de una escultura en Ciudad de Guyana cuyo escultor resulta ser su padre que emigró a Uruguay. El texto escrito desde Estados Unidos brinda datos de contexto sobre el hurto, la respuesta de las autoridades y
de su escultor, Aldo Macor. Sin embargo, no hay dolor en sus palabras ni sorpresa ante el suceso.“ Era cuestión de tiempo que derritieran el bronce en algún caldero”.
Macor es consciente que no romantiza la situación del que duda si es o no su país.“ Estoy afuera desde hace tanto que si me preguntan de donde soy, dudo de la respuesta”.
“ Muchos de nosotros sonreímos con esta clase de anécdotas. Pero no por simpatía, que no se confunda el lector, sino por un venezolanísimo sentido de la claudicación”. En Venezuela son comunes los robos de obras de arte expuestas en distintas zonas del país. Entre las historias más conocidas se encuentra la esfera naranja de Jesús Soto en Caracas.“ No conocía la historia porque me fui de Venezuela hace 15 años. Pero que nadie se equivoque: no somos felices los venezolanos. Estamos sobreviviendo”.
El hilo conductor del texto es la crítica ante la normalización de un país que debe proteger el arte con las armas y que se ríe de estas anécdotas para no sentir vergüenza propia.
Derretido en un caldero
Macor es consciente que no romantiza la situación del que duda si es o no su país.“ Estoy afuera desde hace tanto que si me preguntan de donde soy, dudo de la respuesta”.
Leila Macor
Página 10
Palabras
claves