Aquí y Allá Apr. 2014 | Seite 88

Me encontré con un antiguo amor, reencarnado en un escocés de la misma altura. Sentados a la orilla, me besó allí, con un mar de distancia que había conquistado para besarme por última vez. Era el punto más occidental de Portugal, de toda Europa, encima de la montaña. El viento me liberó el corazón deteriorado, destruyéndose contra las rocas, dejándome ligera y libre. Lisboa era mi vieja abuelita que nunca llegué a conocer pe