MÉXICO BUSCA QUE MÁS PROTOTIPOS SALGAN DE UNIVERSIDADES, LABORATORIOS Y TALLERES PARA CONVERTIRSE EN SOLUCIONES REALES.
Patentes, financiamiento y transferencia tecnológica forman parte de un proceso menos visible que la invención, pero decisivo para que una buena idea llegue a las personas. DE UNA IDEA A 400 PROTOTIPOS Un dispositivo médico, un nuevo material, una solución para ahorrar energía o una tecnología agrícola pueden comenzar de la misma manera: alguien identifica un problema y piensa una forma diferente de resolverlo. Pero entre construir un primer prototipo y conseguir que miles de personas puedan utilizarlo existe una distancia enorme. El 21 de agosto de 2026, InnovaFest Querétaro reunió alrededor de 400 prototipos, además de inventores, universidades, empresas, instituciones financieras y fondos de inversión. Más de 5 mil asistentes participaron en esta edición del encuentro, cuyo objetivo es precisamente acercar a quienes desarrollan nuevas soluciones con quienes pueden ayudar a financiarlas y llevarlas al mercado.
La escena ayuda a comprender algo que normalmente queda fuera de las historias sobre innovación: tener una buena idea no garantiza que esa idea vaya a utilizarse.
EL DIFÍCIL VIAJE DEL PROTOTIPO Un prototipo demuestra que determinado concepto puede funcionar. El siguiente desafío consiste en comprobar si puede producirse de manera consistente, segura y económicamente viable. Después aparecen otras preguntas. ¿ Quién financiará su desarrollo? ¿ La tecnología puede protegerse mediante una patente? ¿ Existe una empresa capaz de fabricarla? ¿ Cumple con la regulación correspondiente? ¿ Hay personas o industrias que realmente necesitan la solución? Resolver esas preguntas forma parte de lo que conocemos como transferencia tecnológica: el proceso mediante el cual conocimientos y desarrollos
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