Aprendiendo MX Septiembre 2026 | Page 46

TRADICIÓN BAJO LA LUPA DE LA CIENCIA

Plantas medicinales, prácticas indígenas y terapias complementarias forman parte de la atención a la salud de millones de personas.

El nuevo desafío internacional no es aceptarlas o rechazarlas por principio, sino descubrir cuáles funcionan, cuáles son seguras y qué evidencia existe detrás de ellas. ENTRE EL CONOCIMIENTO ANCESTRAL Y EL LABORATORIO Mucho antes de que existieran hospitales modernos, distintas culturas ya habían desarrollado formas propias de comprender la enfermedad y buscar bienestar. México conserva una enorme diversidad de esos conocimientos. La Secretaría de Salud define la medicina tradicional indígena como un sistema construido por los pueblos originarios a lo largo de su historia, relacionado con su cosmovisión, naturaleza, equilibrio corporal y diferentes procedimientos para atender la salud. Pero que una práctica sea antigua no demuestra automáticamente que sea eficaz. Y que sea tradicional tampoco significa automáticamente que sea inútil. Precisamente entre esos dos extremos está apareciendo una conversación científica mucho más interesante. LA OMS CAMBIÓ LA PREGUNTA En 2025, los Estados miembros de la Organización Mundial de la Salud adoptaron la Estrategia Mundial sobre Medicina Tradicional 2025-2034, que marcará el rumbo internacional durante la próxima década. Sus cuatro grandes objetivos son fortalecer la evidencia científica, promover mecanismos adecuados de seguridad y regulación, integrar prácticas seguras y eficaces a los sistemas sanitarios cuando resulte apropiado y aprovechar su posible valor social e intersectorial. La palabra fundamental es evidencia. La estrategia no propone sustituir la medicina convencional por tratamientos tradicionales. Busca investigar con mayor rigor qué prácticas pueden aportar beneficios, en qué condiciones, para quiénes y con qué riesgos.

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