stitución fundamental para la economía del país. Una narrativa de que la inflación ya estaba cediendo, cuando la inflación alimentaria siguió golpeando el bolsillo de las familias, representó una apuesta delicada para la credibilidad de la institución. En paralelo, la calificadora internacional S & P Global Ratings cambió la perspectiva económica de México de estable a negativa, argumentando preocupaciones relacionadas con el bajo crecimiento económico, la presión fiscal y el incremento de la deuda pública. La realidad fue que el país enfrentó bajo dinamismo económico, limitada inversión pública y una inversión privada contenida por la incertidumbre política y jurídica. La combinación de inflación persistente, bajo crecimiento económico— 0.8 % durante el primer trimestre de 2026— y menor inversión generó un escenario de estanflación que colocó al país en riesgo de recesión y afectó directamente el consumo popular y el poder adquisitivo de las familias. El costo de la alimentación siguió siendo el principal golpe al bolsillo de los hogares. De acuerdo con el INEGI, una persona requirió alrededor de 2,600 pesos mensuales para cubrir su alimentación básica; considerando que las familias mexicanas estuvieron integradas en promedio por cuatro personas, un hogar necesitó destinar al menos 10,400 pesos mensuales solamente para comer. Mientras la canasta del PACIC contempló 24 productos con un precio cercano a los 910 pesos, la realidad del mercado mostró otra dimensión: la canasta monitoreada por ANPEC con 44 productos rondó los 2,100 pesos y la del INEGI con 50 productos se estableció en cerca de 2,600 pesos por persona.“ ANPEC insiste en señalar que el principal objetivo de cualquier sociedad moderna debe ser garantizar hambre cero, nadie debería quedarse sin comer. La ciudadanía de a pie no tiene una mala alimentación por gusto, sino por falta de poder adquisitivo; lo que gana ya no alcanza para comprar los alimentos que necesita porque cada vez cuestan más. Tratar de matizarlo, ocultarlo o negarlo es una banalidad”, sentenció Rivera. Por ello, ANPEC exhortó a las autoridades y a la sociedad en su conjunto a reconocer la gravedad del problema alimentario que enfrentó el país y a construir políticas públicas eficaces que garantizaran el acceso a una alimentación suficiente, accesible y de calidad para todos los mexicanos.
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