de un año en recibir el diagnóstico correcto, mientras otro 20 % pudo tardar más de tres años por distintos motivos. Entre las razones que explicaron esta demora estuvo lo inespecífico de los síntomas, que pudieron confundirse con afecciones más comunes como el síndrome del intestino irritable o la enfermedad hemorroidal. Este camino prolongado hacia un diagnóstico preciso también retrasó el acceso a un tratamiento adecuado y, con ello, la posibilidad de una vida plena. El retraso pudo asociarse con mayores complicaciones, como daño intestinal, fibrosis, aumento del riesgo de cáncer colorrectal y una disminución de la calidad de vida del paciente. Por ello, resultó importante visibilizar la enfermedad y los desafíos cotidianos que enfrentaron los pacientes.“ Hoy el panorama para los pacientes está cambiando gracias al desarrollo de terapias innovadoras. El acceso a terapias avanzadas ha demostrado ser un punto de inflexión, al ofrecer a los pacientes la posibilidad de alcanzar la remisión y mejorar significativamente su calidad de vida. Un diagnóstico correcto, seguido de un tratamiento adecuado, permite a las personas retomar sus actividades diarias y mirar al futuro con esperanza”, comentó el Dr. Jorge Luis de León Rendón, fundador y director de la Clínica de Enfermedad Inflamatoria Intestinal del Hospital General de México“ Dr. Eduardo Licega”.
Si bien la EII no tuvo cura, eso no significó que el paciente debiera vivir con síntomas de forma permanente. Para su control resultaron necesarios el tratamiento y el seguimiento multidisciplinario, a cargo del médico, gastroenterólogo, cirujano de colon y recto, nutriólogo y psicólogo, entre otros profesionales. En este contexto, Guselkumab representó una alternativa terapéutica innovadora que proporcionó un control superior y sostenido de los síntomas, traducido en una mejoría significativa en la calidad de vida de los pacientes.“ En Johnson & Johnson, estamos comprometidos con la ciencia y la innovación para abordar las necesidades médicas no cubiertas. Entendemos que para los pacientes con EII, cada día cuenta. Nuestro objetivo es seguir desarrollando terapias transformadoras que no solo traten los síntomas, sino que realmente contribuyan a cambiar el curso de la enfermedad y devuelvan a los pacientes la calidad de vida que merecen”, destacó el Dr. Leandro Aldunate, Director Médico de J & J Innovative Medicine. En este sentido, J & J continuó colaborando con la comunidad médica, instituciones y asociaciones de pacientes para impulsar la educación, el diagnóstico oportuno y el acceso a tratamientos que marcaran una diferencia en la atención de la EII.
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