que va del año ante los aranceles a productos chinos valorados en más de 200 mil millones de dólares. El Nasdaq Composite, dominado por empresas tecnológicas, es el más volátil frente a conflictos comerciales internacionales. Las empresas de este índice operan con cadenas de suministro altamente globalizadas. Una simple restricción al comercio de semiconductores o software entre Estados Unidos y Asia puede desatar caídas de hasta dos dígitos. El efecto de los aranceles no es solo contable. Va al núcleo de la rentabilidad futura. Si las utilidades previstas de una empresa disminuyen, su precio en bolsa cae. Por eso se dice que los índices son el barómetro del mercado: no solo muestran lo que pasa hoy, sino lo que los inversionistas creen que pasará mañana. La narrativa financiera de 2025 se escribe en un entorno tenso, entre discursos de campaña y decisiones de política comercial. Pero ante todo ese ruido, los índices bursátiles siguen siendo el mejor traductor de lo que está ocurriendo. Comprenderlos no solo ayuda a navegar la tormenta: también es el primer paso para transformarse de espectador a protagonista en la economía global.
Aprendiendo 50