alcanzó 13.4 billones de pesos en el segundo trimestre de 2025, lo que confirma que las empresas continúan recurriendo a recursos externos para sostener capital de trabajo, financiar inventarios y mantener liquidez, aun en un entorno de condiciones financieras más exigentes. En paralelo, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía( INEGI) detalla incrementos sostenidos en costos operativos y precios al productor, lo que reduce márgenes y obliga a administrar el flujo con mayor precisión, especialmente para quienes dependen de ventas variables o cobranza diferida. Además, estima que alrededor del 90 % de las pymes en México opera principalmente con recursos propios, y solo una fracción logra acceder a financiamiento formal. Esta condición restringe su capacidad de expansión y vuelve más delicada cada decisión financiera. Ricardo Arenas, vocero de Yotepresto. com, advierte que la llamada cuesta de enero inicia semanas antes del inicio de año.“ Gran parte de la cuesta se empina en diciembre, cuando tenemos más ingresos, pero también más gastos y dejamos de prestar atención a los compromisos que sabemos que vienen en el primer trimestre. Predial, refrendo, seguros y pagos diferidos no son sorpresas, son obligaciones previsibles que muchas veces se ignoran hasta que ya presionan la caja”, señaló. Cuando hay ingresos extraordinarios, la pregunta inevitable es qué hacer primero: pagar deudas, ahorrar o invertir. Para Arenas, el orden importa.“ Si existen deudas caras, especialmente de tarjetas de crédito, el primer paso es liquidarlas o reducirlas. Es muy difícil que una inversión compita contra tasas que van del 40 al 60 por ciento anual”, explicó. Desde un punto de vista financiero, destinar recursos a eliminar ese costo suele generar un beneficio inmediato mayor que cualquier instrumento conservador. La Asociación de Emprendedores de México menciona que una de las principales causas de cierre de negocios no es la falta de ventas, sino los problemas de flujo. Cuando la deuda absorbe liquidez, aparecen retrasos en pagos, dependencia de créditos de emergencia y decisiones financieras reactivas que comprometen la estabilidad del negocio justo cuando el año arranca con menor ritmo comercial. Rubén Chávez, CEO y fundador de Zenfi, subraya que esta coyuntura pone al descubierto la necesidad de conectar el ahorro e inversión con objetivos financieros claros.
Aprendiendo 54