El festival de arquitectura más relevante del mundo regresa a la capital, integrando este año recorridos con realidad aumentada que permiten a los asistentes visualizar capas históricas y planos estructurales ocultos de edificios emblemáticos de la colonia Roma. La edición de marzo 2026 de Open House CDMX ha marcado un hito al transformar la observación pasiva en una experiencia interactiva de“ arqueología digital”. Mediante el uso de códigos QR y visores de realidad aumentada( AR) dispuestos en 40 sitios icónicos, los visitantes han podido ver, por ejemplo, cómo lucía la Casa de Leonora Carrington en su estado original o explorar los cimientos del Palacio de Bellas Artes sin entrar en zonas restringidas. Esta tecnología, aplicada a la cultura, no solo democratiza el conocimiento arquitectónico, sino que funciona como una herramienta de conservación preventiva. Los“ gemelos digitales” creados para el festival permiten a los urbanistas monitorear el deterioro estructural en tiempo real. En marzo de 2026, la arquitectura ya no es solo ladrillo y mortero; es un archivo vivo que se consulta con el smartphone, permitiendo que las nuevas generaciones conecten con la memoria urbana desde un lenguaje nativo digital. La tecnología aplicada a la arquitectura está logrando lo imposible: permitir que las paredes hablen y que el pasado de la ciudad sea, por fin, transparente para todos sus habitantes.