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Gastronomía y turismo – Destinos con sal y pimienta
Martim Afonso y Senador Feijó), se llamaba As Casinhas( las casitas) y los vendedores eran conocidos como los casinheiros. Posteriormente, con la intención de establecer una mejor organización, pues dichas casinhas formaban esencialmente un conglomerado de compartimientos divididos por un muro bajo, se inauguró en 1880 el Mercado Provisorio, en el Largo de Gusmões donde luego se abriría la calle Dr. Antonio Prado( Novo Milênio, 2015). Pero como aún no era el mercado definitivo de la ciudad, no se lo mantuvo correctamente y en menos de una década quedó en muy malas condiciones.
Así, iniciado el siglo XX el Mercado Provisorio ya no existía y las autoridades locales se dedicaron a construir un nuevo mercado para el abastecimiento local. El barrio elegido fue el de Vila Nova, considerado el barrio de los nobles, donde vivían los más privilegiados económicamente( abogados, comerciantes de café, etc.).
El Mercado Municipal definitivo fue abierto dos años después( en 1902) y allí fueron transferidas las actividades que antes se realizaban en las casinhas y en el mercado provisorio( Figura 1). En 1947 se remodeló y de la arquitectura eclética se pasó al estilo art decó. En 1955 fue ampliado, agregando un segundo piso y un pabellón de pescado. Las mercaderías llegaban al mercado por medio de barcas que también podían transportar personas.
Figura 1: Panel con la foto del Mercado Municipal de Santos en la década de 1910
Fuente: Autoras, 2015
En el siglo XIX la región del centro de Santos creció notablemente debido al movimiento económico causado por el café y el puerto, y comenzaron las consecuencias de la falta de saneamiento básico y las epidemias como la fiebre amarilla, la varicela y la peste bubónica, que sólo en enero de 1893 ya se había cobrado 191 víctimas( Serviço Sanitário do Estado de São Paulo, 1998). Se estima que entre 1890 y 1904 cerca de la mitad de la población de Santos falleció debido a las epidemias( Lima, 2012).
Así, los pobladores que podían se mudaban a otros barrios de la ciudad más distantes del puerto y de la superpoblación. Esto contribuyó extremadamente a que disminuyeran las visitas al Mercado Municipal y su prestigio. Por lo tanto, el barrio Vila Nova inicialmente se vació y
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