APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Page 98
exclamé con alegría.
—Pues está hecho.
Y otras imágenes volvieron a pasar
por mi mente. A diferencia de las
anteriores, en ellas veía cómo un gran
paquete de revistas se acercaba a mí.
—Tú sí que eres comprensiva —le
dije a Sabina de pronto.
—¿Y qué tipo de trabajo vas a hacer
con esas revistas? Te advierto que son
todas de cotilleos y cosas por el estilo.
—Pues…, pues… —me encontraba
en un verdadero apuro.
Menos mal que, de pronto, Sabina se
fijó en mi camisa y cambió de
conversación.