APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Page 89

—No te preocupes por los resultados de la quiniela; yo te los recortaré todas las semanas para que no se te olvide mirarlos. —Sí… —repitió él. —Y si hay alguna otra cosa que te interese especialmente y que quieras guardar, pues me lo dices y yo… —¡Mamá!, gritó una de las mellizas. —¡Dile a Gil que se calle! —¡No nos deja oír la tele! —gritó la otra melliza. Mi madre, sin quitar la vista de la pantalla del televisor, me dijo: —¡Gil, cállate! Yo, claro, me callé.