APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Page 48
a tu madre.
—¡Fantástico!
Di un salto tan grande, que tiré un
paragüero que hay en un rincón del
pasillo.
—¿Quieres dejar de hacer el tonto?
—Es de alegría, Sabina.
A LA SALIDA del colegio me esperaban
Sabina y Riky.
—¡Gilito! —me llamó Riky.
Si otro me hubiese llamado Gilito, le
habría dado un puñetazo. Pero a Riky se
lo consiento porque él no lo dice para
reírse de mí. Lo dice porque le sale así.