APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Page 33

fondo, era tierna y suplicante. Al cabo de un rato, lo invité a entrar con un leve gesto de mi mano. Él se incorporó despacio y, caminando torpemente, entró en mi habitación. Fue entonces cuando leí lo que ponía en el cartel que colgaba de su cuello: A quien me encuentre: Soy un ejemplar único de mukusuluba. No me meto con nadie, no asusto, no grito, no huelo mal. Soy tranquilo, pacífico y buen chico. No tengo nombre, puedes llamarme