APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Page 244
que nadie pueda molestarme. El
picaporte se ha movido varias veces y
han pretendido entrar mi madre, Sabina
y las mellizas.
—Tengo que estudiar —les he dicho.
—¿Tardarás mucho tiempo? —todas
me han preguntado lo mismo.
—No, no mucho.
Incluso las mellizas me han hecho
una proposición.
—Si quieres, puedes estudiar en
nuestra habitación. Allí no te molestará
nadie.
—Prefiero hacerlo en la mía —he
respondido molesto.
Sé que ahora dispongo de algo de