APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Seite 233
me interesaba.
—Las mellizas se sienten solas y
mamá se siente sola —yo me excluí
deliberadamente—. Por eso están
encantadas con el mukusuluba. Él les
proporciona compañía, amistad…, esas
cosas.
Mi padre dejó el último libraco en
el suelo y se levantó muy despacio. Se
acercó a mí y clavó sus ojos en los
míos. Jamás mi padre me había mirado
de aquella manera.
—Yo también necesito la compañía
del mukusuluba, su amistad…, esas
cosas, como tú dices —me dijo.
—Pero… ¿tú también…? —