APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Page 120
sentado en su butaca, comenzó a hojear
el periódico y las mellizas se
enfrascaron en la lectura de las revistas
de mi madre. Ante semejante panorama,
tomé una súbita decisión.
—Te ayudo a quitar la mesa —le
dije a mi madre.
—¡Aprended de Gil! —espetó mi
madre a las mellizas, que ni siquiera se
inmutaron.
En un momento dejamos todo
recogido y limpio. Mientras mi madre
fregaba los platos y los cubiertos, yo los
iba secando y colocando en su sitio.
Al ver un biberón de Jesús Jerónimo
junto al fregadero hice un comentario.