APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Page 102
M E TUMBÉ SOBRE la cama y me quedé
contemplando la estantería, que
justamente estaba frente a mí, encima de
la mesa de escritorio. Allí estaban mis
libros favoritos, es decir, mis libros.
Los libros que había leído y que me
habían entusiasmado por una causa o por
otra, los libros que había pedido a mis
padres por mi cumpleaños o que yo
mismo me había ido comprando cuando
algún dinerillo había caído en mis
manos.
A aquella estantería no tenía el
honor de ascender ningún libro de texto;
ellos ocupaban otros lugares en mi
habitación, por supuesto, menos