Anuario Northfield 2012 - N° 2 | Page 70

Salud MI HIJO MUERDE… ¿ENTONCES? A partir de la incorporación de los niños al Jardín cada vez a más temprana edad, es posible observar nuevas formas de expresar los sentimientos (afecto, alegría, tristeza, malestar). Al aumentar el contacto con otros niños, también surge la necesidad de comunicarse y, como la expresión verbal se encuentra algo limitada en esta etapa, el cuerpo cumple un rol primordial. Es por ello que, para comprender lo que le ocurre a un niño, debemos hacer una continua lectura de sus gestos y manifestaciones físicas. Es común que en la sala se observen grandes abrazos como también algunos gritos, empujones y mordidas, cuando sienten que no son comprendidos por algún compañero. Muchos niños se encuentran atravesando el período de dentición, lo que implica una sensibilidad especial en el área bucal y una necesidad de morder frecuentemente. En estas situaciones, es importante no obviar lo sucedido, pero tampoco señalar al niño cada vez que esto ocurre; se debe tratar de mostrarle de qué otra manera puede expresarse, por ejemplo: “al amigo podés abrazarlo así, más suave”, “si no te gusta que te saque el juguete, podés decir que ‘no’, moviendo tu dedo”. Es positivo mostrarle formas de reparar “el daño” sufrido por el otro (darle un beso, una caricia, prestarle un juguete). Si el niño insiste en morder, puede apartárselo un momento del grupo, contenerlo y hablarle sobre lo sucedido, firmemente, mostrando algo de enojo, aunque sin levantar demasiado el tono de voz. Es fundamental pensar que es una etapa como otras y que pasará, pero todo lo que el niño pueda ir incorporando en este momento en cuanto a la relación con los demás es sumamente importante y fijará pautas para un futuro. Cecilia Ratto y Fernanda Arévalo* * Fernanda Arévalo es licenciada en Educación Inicial egresada de la USAL en el año 2009. Ejerce como docente desde hace 7 años en distintos jardines maternales y de infantes. Es maestra jardinera en NFS . Cecilia Ratto es licenciada en Educación Inicial egresada de la USAL en el año 2007. Ejerce como docente desde hace 11 años, en distintos jardines maternales y de infantes, se desempeñó también como Coordinadora Pedagógica de Jardín Maternal. Es maestra jardinera en 70