La manzana millonaria
René Mamani Quiñones
Había un vez una manzana que no le gustaba su casa, quería una casa más grande y su amiga le vendió su casa. Era hermosa de verdad. La manzana entró. Estaba oscuro. De repente se prendió la luz sola, pero a ella no le importó y se fue a dar un baño. Escuchó por ahí: “Esta casa está embrujada, esta casa está embrujada”. La manzana se asustó y se fue al sótano. Vio algo brilloso: era una caja y la abrió. Tenía un tesoro. La manzana se puso feliz. De repente empezó a llover mucho, al lado de su casa cayó un rayo y se fue el tesoro volando. La manzana volvió a su casa antigua y fue feliz para siempre.