La casa celeste y el sótano divertido
Yudith Choque Choque
Había una vez una casa con un sótano divertido, la casa cantaba todas las noches para hacer dormir a los humanos o sea a las personas. Ella conocía a uno de ellos que se llamaba Juan.
El sótano estaba cansado de quedarse y aburrido.
“¿Cómo te llamás?” Le dijo a la casa.
Casa:- Me llamo Celeste.
Sótano:- ¿Por qué te dicen Celeste?
Casa:-Porque soy de color celeste.
Sótano:- Bueno Celeste, ¿nos podemos ir de aquí? Porque acá no estoy tan divertido.
Celeste:- Está bien, pero nos iremos en la noche, ¿estás de acuerdo?
Sótano:- Estoy de acuerdo.
Luego de 5 horas ya todos se habían dormido.
Sótano:- Bueno ¡vamos!
Juan vio que se estaba yendo pero pensó que estaba escondido.
Juan:- (Gritó) ¡Se está escapando!
Casa:-No, no grites, no voy a escapar.
Un día el sótano gritó ¡yo quiero irme y no quedarme acá! Como Juan oyó esos gritos, dijo:
Juan:-¿Quién está gritando?
Celeste:- Está gritando el sótano porque no quiere vivir más, entrá vos Juan y andá arriba a hablar con él a ver si te perdona y no grita más porque a mí sus gritos ya me aburren.
Juan fue y le dijo: Sótano, ¿puedes perdonarme? Porque los vecinos no quieren escuchar tus gritos.
Sótano:- Bueno, pero hacé una fiesta para mí en este lugar.
Juan:-Bueno, ¡dale!
Luego le hizo una fiesta para el sótano.
Sótano:- Celeste, ¿podrías cantar una canción divertida para él y sus amigos? ¡Esté es el día más divertido!
Sótano:- ¿Por qué no bailás?
Celeste:- Porque en vez de bailar me divierto.