Duke, el guardián de oro
Jesús Romero Berruga
Había un perro callejero que se llamaba Duke y le gustaba saltar. Duke era tan alegre que todos los perros eran sus amigos excepto una pandilla de bull dogs.
Al día siguiente en el parque, Duke fue a cavar un rato y encontró un mapa. Resultaba ser un mapa del tesoro, los bull dogs lo vieron y el jefe dijo:-¡quítenle el mapa y dénmelo a mí! Duke se escapó por suerte y fue por el tesoro.
Duke siguió al pie de la letra el mapa y estaba en el árbol más grande y viejo del parque.
El perro cavó en el árbol y encontró ¡un hueso de oro puro! Pero los bull dogs vinieron y le querían quitar el hueso, pero los amigos de Duke lo defendieron y declararon:- mientras éste hueso esté entero habrá paz entre los perros, y si algún perro se atreviera a comerse el hueso para romper el trato, habría un guardián que protegiera el hueso. En ese preciso momento Duke se ofreció y dijo:- ¡Yo me entrego! Y a partir de ahora llámenme “el guardián de oro”. Y sus hijos también serían los guardianes de oro.
FIN