ANTOLOGÍA DE TEXTOS DEL CONCURSO LITERARIO 2015 | Page 18

El grillo- Tomás Nadale 5º B Un día estaba jugando al tenis y le pegué tan pero tan fuerte a la pelota que se fue de la cancha. Cuando terminamos ese game, que fue muy pero muy largo, salí de la cancha a buscar la pelota que se fue disparada como un cohete. ¡Boom! Aplasté un grillo que por suerte seguía vivo. La pelota que iba a buscar no aparecía por ninguna parte, todo se empezaba a escoger y me sentía mareado. De repente, perdí el conocimiento. No sé si el tiempo que pasó fue un segundo o un año, pero cuando me desperté, todo parecía enorme: las hojas, las semillas, los granitos de arena, ¡hasta mi perro! Y la pelota de tenis que estaba al lado mío parecía tan grande como el lago Nahuel Huapi. Empecé a caminar hasta que llegué a la orilla del río Bonito. Me tiré en el río…¡Oh my God! Me convertí en un grillo. En ese momento pensé ¿qué me van a decir mis papás? ¿Cómo se van a dar cuenta que soy yo? ¿Me van a matar? ¡Van a querer liberarse de mí! Cuando me tranquilicé me acordé que mis papás siempre me decían que los grillos dan buena suerte. Mi único problema es que se iban a preocupar por mí. En este momento decidí volver a casa para intentar convencer a mis papás que ese grillo era yo. No bien empecé a caminar me di cuenta que saltaba como un grillo y que hacía el mismo ruido que los grillos ¿Cómo iba a llegar a mi casa con todas las cuadras que tenía que caminar? Ya sé, en taxi ¿cómo en taxi? Justo en ese momento pasó caminando un gato y me subí a su lomo. Por suerte, iba yendo a mi casa a pelearse un rato con mi perro como todas las tardes. Me quedé dormido en el lomo del gato y cuando desperté ya estábamos en mi casa y todo parecía diminuto: las hojas, las semillas, los granitos de arena, ¡hasta mi perro! Y la pelota de tenis estaba tan chiquita como siempre en el cuarto de mis papás.