ANTOLOGÍA DE TEXTOS DEL CONCURSO LITERARIO 2015 | Page 10
tirarle bombuchas de agua caliente y espuma, el pobre no podía ver nada.
Rodo no aguntó más y se logró a llorar “Uaaaaaaaaaaa, uaaaaaaaaaaaaaaaa,
uaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa”
Las pequeñas niñas traviesas lo escucharon y descubrieron que el lobo era
inocente, así que le pidieron permiso a su abuelita y fueron a consolarlo y a
pedirle perdón por todo lo que habían hecho.
El lobo las perdonó pero les dijo que nunca más hagan eso. Las caperucitas
se dieron cuenta que nunca hay que juzgar a nadie sin conocerlo de verdad.
A partir de ese día, Caperucita Rosa, Caperucita Azul, las ardillas, las
mariposas y el lobito Rodo se hicieron muy amigos y todos los días
compartían la merienda en el bosque. Rodo ayudó también a cuidar a la
abuelita de las caperucitas, todos los días llevaba unas ricas galletitas.