Fátima Beatriz Pineda Rico
maltrato psicológico que lo puede llevar a un extremo de adoptar estos malos hábitos de alimentación. Otro factor de peso son los medios de comunicación masivos que siempre generan el estereotipo de figuras perfectamente moldeadas lo que en una persona con baja autoestima y presión psicológica puede llegar a orillar a caer en la bulimia
Como medida preventiva para el preadolescente y adolescente se debería estimular el uso más selectivo de los medios de comunicación social, los que colocan su atención en la figura corporal, favoreciendo la distorsión de la imagen corporal. Se recomienda ayudar a las jóvenes adolescentes a resistir la presión social para conformar los estándares no realistas de la apariencia y proveer guías sobre nutrición, ideales corporales reales y logro de autoestima, autoeficacia, relaciones interpersonales y capacidad de funcionamiento en las dificultades cotidianas.
Debe efectuarse un control de peso por el nutricionista. Registrar la ingesta de alimentos y número de vómitos, cuyo fin es la modificación de la conducta alimentaria hacia patrones más saludables. Para alcanzar esta meta es imprescindible el desarrollo de programas de educación nutricional, dirigidos al paciente y su entorno, incidiendo en los diferentes factores que condicionan nuestras elecciones alimentarias y actitudes hacia la alimentación / nutrición.
Marín B.( 2002).
Esta condición requiere diagnóstico y tratamiento, no sólo por el sufrimiento psíquico que acarrea, sino que al inducir el vómito tiene varias consecuencias físicas como: el ácido del estómago disuelve el esmalte de los diente, cara hincada debido al agrandamiento de las glándulas salivales, latidos cardiacos irregulares, daño renal, debilidad muscular y convulsiones epilépticas Torres.( 2015) llevando esto a la muerte.