AMER Mexico Rural Tomo VI AMER Mexico Rural Tomo IV | Seite 272

MARÍA ISABEL MORA LEDESMA De trashumantes a sedentarios. Una perspectiva de la cultura pastoril 1. El territorio La relevancia simbólica del desierto, es una lucha entre lo sedentario y lo nómada; entre el espacio abierto y cerrado, lugar de pruebas y tentaciones, como zona de castigo, como tierra de paraíso y libertad, y como sinónimo de esterilidad y de secar, (secar como castigo, secar como esperanza, seco como enfermedad, lo seco como fastidio y lo seco como golpe) lo que le da un sentido y un significado distinto a la sequía que se manifiesta en distintas conceptualizaciones en torno a las relaciones entre sequía, precipitación del agua, el clima, la vegetación, los pastos, los animales y el agua, que se edifica como el principal alivio y esperanza (Mancera, 2009: 57). La vida en el desierto mexicano ha sido poco estudiada y los conocimientos nos muestran apenas ciertas formas de vida de los grupos étnicos, sus religiosidades y su economía sin definir la especificidad de sus condiciones climáticas que determinan en gran parte las formas de organización social y cultural de los habitantes de áreas rurales de estas zonas, donde la vida depende fundamentalmente de las condiciones climatológicas. Con escaza agricultura de temporal, las actividades se manifiestan en sistemas de ganadería extensiva y trashumancia, así como de caza y recolección. Actividades que han conformado la cultura rural de la región de estudio que abordamos en este escrito: El altiplano potosino como parte de la vasta región del Desierto Chihuahuense. El desierto Chihuahuense se considera entre las 37 regiones del mundo que cuentan aún con extensiones considerables de áreas silvestres poco perturbadas; con una altitud que varía entre 1000 y 2000 msnm, a lo largo de su eje norte-sur (debido a lo cual es notoria la influencia de las bajas temperaturas comparadas con el desierto sonorense); la precipitación de verano es más importante que la de invierno. Se ubica en la altiplanicie mexicana, entre las Sierras Madre Oriental y Madre Occidental, y en México abarca los estados de Chihuahua, Coahuila, Durango, Zacatecas, San Luis Potosí y Nuevo León, así como Nuevo México y Texas en los Estados Unidos de América. Es una de las áreas silvestres de clima árido de más alta biodiversidad biológica en el mundo por lo que es considerado como una de las ecorregiones desérticas más importantes (Grünberger, et al., 2004). La gran diversidad de este desierto ha generado formas de vida culturales diversas que persisten hoy en día, lo cual contradice la idea errónea de que el desierto carece de vida (Salas, Pérez-Taylor, 2004; Giménez y Héau, 2007). 263