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JOSÉ ARTURO HERRERA LEÓN La resistencia campesina en el Valle del Mezquital: el caso de la cementera Santa Anita
No es la primera vez que los indígenas del Valle del Mezquital se organizan en contra de proyectos industriales de esta índole. En la historia reciente, en el año 2007, los indígenas y campesinos del municipio de Zimapán, se opusieron a la instalación de una planta de confinamiento de desechos tóxicos por parte de la empresa española BEFESA. Fueron fuertemente reprimidos y violentados, pero lograron poner freno a la construcción, después de tres años de intensas luchas.
Esta vez las cosas serían distintas. A la población se le empezó a informar de que llegaría una empresa dedicada a la agricultura, lo que traería beneficios a los campesinos. Posteriormente la información se fue tergiversando, se daba a medias y no se sabía a ciencia cierta qué es lo que pasaba, como comenta don Alfonso:
Yo cuando vi llegar esta empresa, ahí empezamos a perder autonomía, el respeto, sin avisar llegaron. Nos fuimos argumentando y es una empresa muy contaminante: en Huichapan, Tula, Atotonilco hay cáncer, los gobernantes por unas monedas cambian la vida de la gente, la costumbre de la gente, la naturaleza. Mismo Osorio Chong no le importó vender la vida digna de la gente pobre de acá, argumentando que nos iba a traer empleo. Se acabó la mano de obra y no hay ni treinta empleados, aquí no se ve ningún beneficio( Entrevista, marzo de 2014).
En efecto, ni el gobierno federal, estatal o municipal informó a la población del proyecto que vendría a cambiar su entorno y modo de vida. Aun cuando la empresa llegó prometiendo las bondades de una“ empresa verde” y socialmente responsable, lo cierto es que la manera en cómo procedieron encendió los ánimos de la ciudadanía.
Si bien el llamado grupo Carso es constituido en 1980, es en los años noventa cuando el propietario mayoritario, Carlos Slim, se ve beneficiado al adquirir el control de Teléfonos de México( TELMEX), lo que le permitió amasar una inmensa fortuna, incursionando en toda suerte de negocios en México, América Latina y el mundo.
El grupo Carso se centra en sectores estratégicos de la economía, como es la infraestructura, el comercio, la industria y la construcción. Esta incursión hace que el corporativo esté, como señala irónicamente Pablo Vargas( 2013),“ hasta en la sopa”: desde teléfonos hasta alimentos, pasando por productos químicos, construcción de plataformas petroleras y minería.