Ajedrez Radio Rebelde Julio - Agosto - Setiembre 1979 | Page 53

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• Dura lucha por el primer lugar entre Huergo y Motwani
• El inglés N. Short, peligroso adversario de los punteros.
• Peter Korzubow no se mantuvo a la altura de las circunstancias
por Jesús Rodríguez Maestro Internacional
San Van Gent es una pintoresca y apacible villa holandesa ubicada a menos de un kilómetro de la frontera con Bélgica. Allí, en el " Sport Hall " de la localidad se dieron cita cuarenta participantes en representación de 38 países( 3 jugadores por el país sede), para dirimir la segunda edición del Campeonato Mundial de Cadetes para menores de 17 años.
La defensa del pabellón cubano estuvo a cargo del estudiante José Ramón Huergo, quien desde las rondas iniciales compartió el puesto de avanzada con el escocés Paul A. Motwani, el inglés N. Short, y algo más rezagados el canadiense David Filipowich y el soviético Peter Korzubow, favorito este último para imponerse en el evento en opinión de algunos especiali stas. Esta cerrada lucha se mantuvo hasta las rondas postreras en que el cubano cedió terreno víctima del agotamiento. Huergo cometió un grueso error en la penúltima vuelta, en su partida con el chileno lván Morovic, ante el asombro de los concursantes viéndose obligado
inmediatamente a inclinar el monarca. Es bueno destacar, empero, que en ese crucial compromiso el criollo se vio precisado a jugar en la mañana una partida suspendida de la ronda anterior; el cotejo correspondiente a ese día comenzó a la 1: 30 hasta las 6:30, y tras una hora de descanso se reanudó la segúnda suspensión de la partida del día anterior.
Posteriormente continuó la partida sellada de ese mismo día, y al filo de las 11: 00 p. m. se produjo la falta anteriormente señalada. ¡ Más de doce horas de juego!
En esa misma fecha, Motwani, a su vez, salvó " milagrosamente " una posición completamente perdida en la cual pudo recibir mate de varias formas, además de encontrarse agobiado por la falta de tiempo de reflexión. Su oponente, el israelí A. Greenfeld, disponía en cambio de suficiente tiempo en el reloj. Así es de ingrato a veces el ajedrez.
En la última ronda Morovic pierde repentinamente el deseo de luchar por los tres primeros puestos( ubicación que podía alcanzar si él vencía a Motwani y Huergo perdía con Filipowich), y acuerda unas cortas tablas con el escocés. Tras ese resultado tan poco halagador Huergo aseguró el segundo lugar en la ta bla final de posiciones al dividir honores con David Filipowich.
Así pues, Paul A. Motwani, José R. Huergo y Nigel Short, recibieron las medallas de oro, plata y bronce respectivamente.
El ganador de la competencia es un ajedrecista de corte más bien posicional que gusta jugar sobre lo seguro, pero que no vacila en aceptar la lucha frontal cuando la situación así lo requiere. Salvo en la penúltima ronda no atravesó por situaciones de verdadero peligro, perfilándose siempre como uno de los posibles ganadores del evento.
Por otra parte, el juego sólido y a la vez empren dedor del cubano le ganó elogiosos comentarios en la prensa local, y resultó a no dudarlo, el más popular de los participantes, lo cual se hizo evidente por el numeroso público que cubría, por decirlo así, su tablero durante cada una de sus actuaciones.
La inclemencia del duro invierno europeo no resultó un obstáculo para que una gran cantidad de público concurriera al acto de clausura, efectuado en el mismo espacioso salón de competencia. Además de las personalidades de la provincia de Zeeland, organizadores y aficionados en general, estuvo presente el excampeón mundial de ajedrez y expresidente de la FIDE, Dr. Max Euwe.
Al usar de la palabra en el acto de premiación Euwe manifestó que para él no resultaba sorprendente la notable faena realizada por el delegado cubano, en virtud del desarrollo alcanzado por el ajedrez en Cuba durante los últimos años. En otra parte de su intervención recalcó que este tipo de eventos resulta un gran estímulo para la juventud, además de que permite un mayor acercamiento entre personas de diferentes latitudes.
En esta fructífera segunda experiencia internacio nal( la. primera fue en Jamaica en octubre de 1978) Huergo, quien se encuentra un tanto alejado del ajedrez a causa de sus estudios preuniversitarios, se empinó por encima de sus posibilidades para cosechar un subcampeonato mundial más para Cuba. Es de esperar
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