Ajedrez Radio Rebelde Julio - Agosto - Setiembre 1979 | Page 21

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J. R. Capablanca A. Alekhine tan solo en 2 partidas de las 24 que celebró. La carrera de Alekhine como Campeón coincide con un auge inusitado por parte de los organizadores!1 e torneos en el mundo y gracias a ello se le ha considerado como un jugador de amplia actividad.
La afición valora altamente sus méritos, adquiridos en las lides que participó, más jamás le perdonará el haberla privado de la revancha del siglo. en una nueva confrontació _
n con Capablanca. Incluso su temor a enfrentarse con su otrora amigo rayó en la aversión eri cuanto a los torneos internacionales se refiere, con evasivas superficiales evitó medirse con el formidable cubano, y tan sólo a partir de 1927 lo enfrentó en Nottinghan 1936 y A. V. R. O. 1938. El solamente defendió su título frente a jugadores escogidos y a los cuales él sabría que vencería pero... en 1935 eligió un rival que lo superó, el entonces joven profesor de Matemáticas Max Euwe, quien hizo que Alekhine bajara de las alturas y fuera más real y objetivo, hecho este que se evidencia en el match revancha donde literalmente lo demolió, pese a perder en su primera partida. Alekhine, a nuestro juicio, ha sido el más excelso gladiador de torneos, hecho este que se refleja en la concatenación de varios primeros lugares en distintos periodos. por ejemplo de 1914 a 1921, ganó los 5 eventos que jugó; de 1927 a Hl3� los 10 que efectuó y desde 1942 a 1945 los 9 en que participó. Sin embargo, contra sus dos más prestigiosos rivales en el ajedrez magistral, Lasker( G-3 T-3 P-1) y Capablanca( G-9 T-33 P-7) salió vencido.
Max Euwe, tuvo desde 1935 a 1937 el poder supremo del ajedrez, durante ese brevtl tiempo participó en 5 eventos, con dos meritorios primeros puestos( Amsterdan 1936 y Nauheim 1937) significativamente en ambos dejó atrás a Alekhine.
El fue el primer Campeón Mundial de menos permanencia en su puesto vangu ardista. Según se dice existe un viejo proverbio el cual plantea que la vida solamente nos brinda una oportunidad, al parecer esto fue asimilado perfectamente por Euwe, y supo magistralmente aprovechar su gran oportunidad, cuando enfrentó y venció en memorable y reñido match a Alekhine. Si bien es cierto que a Euwe en ese momento se le reconocían méritos de GM, no se manejaba su nombre como un aspirante de fuerza en la arena mundial al título supremo. No obstante con su notable y rec <;> ­ nocida erudicción teórica, unido a su estilo donde se hace énfasis a la ciudadosa y lógica preparación, supo llevar para el país de los Tulipanes el flamante pergamino acreditativo, al Campeón, para convertirse a los ojos de sus compatriotas en un verdadero héroe Nacional. Euwe en su larga carrera obtuvo imnumerables éxitos. sin embargo, desde el punto de vista de fortaleza competitiva fueron muy i nteresantes sus desempeños en Zurich 1934. Zandvoort 1937 y Groninga 1946. cuyo factor común fue que no finalizó en primer peldaño. pero eso sí, en base a un buen juego logró vencer a sus principales rivales. Hasta el momento ha sido el único Campeón Mundial que ha obstentado la Presidencia del máximo rector del ajedrez: la FIDE.
A la muerte de Alekhine en 1946, se comienzan a articular los mecanismos para la lucha en el Olimpo, pero no es hasta 19 <1 8 cuando se hacen efectivos. marcándose un hito en la historia del juego ciencia, el emerger vencedor el soviético
Mikhail Botvinnick. comenzando una hegemonía sin precedentes de un país con respecto a los Campeones Mundiales. como jamás se había visto antes. Botvinnick entrará en los anales del aje-
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