Agenda Cultural UdeA - Año 2013 MAYO | Página 37

ISBN 0124-0854
N º 198 Mayo de 2013
En la Sala fueron montados espejos de diversos tipos: una pareja de ellos perpendiculares, con los cuales podíamos ver nuestra“ verdadera” imagen reflejada, es decir, una que se peina con su mano derecha si nosotros-el objeto“ real”- nos peinamos con la derecha. En los espejos planos la imagen reflejada se peina con la izquierda. Se contaba también con una pareja de espejos paralelos que producía una infinidad de imágenes dispuestas en fila, como tantas veces las vemos en los espejos de una peluquería. En consonancia con su apariencia, se llamaba el“ túnel infinito”. Contábamos también con espejos metálicos curvos, uno cóncavo, otro convexo, que producían divertidas deformaciones asociadas a las leyes de reflexión de la luz en los espejos. Otro de los montajes más interesantes contenía tres canales que se iniciaban a la misma altura y terminaban más abajo, los tres a la misma altura. Uno de los canales conectando de modo directo los puntos inicial y final, siendo curvos los otros dos. De lo que se trataba era de adivinar cuál trayectoria era la de tiempo mínimo. Como sorpresa, el menor tiempo no era el empleado en el camino recto. Este es un interesante problema de mecánica que se conoce como el de la braquistocrona. Un montaje novedoso era el agujero negro, una especie de cono curvo en cuya superficie podía ponerse en movimiento una bolita que seguía un movimiento curvilíneo que siempre terminaba en