Agenda Cultural UdeA - Año 2013 MAYO | Seite 34

ISBN 0124-0854
N º 198 Mayo de 2013
Me di cuenta que, en esas condiciones, la colección no me servía mucho para mi propósito, así que visité dos de las colecciones más importantes de Bogotá: la del Museo de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional y la de Jean Francoise Le Crom. Luego, con la ayuda del investigador Efraín Henao, la primera persona que me asesoró, me fui dando cuenta de cómo se debía organizar adecuadamente una colección biológica para que sirviera como fuente de conocimientos. Me prestaron libros, pequeñas guías sobre las mariposas locales y, sobre todo, empecé a salir a campo para conocerlas en detalle y en su hábitat.
Como en general las mariposas son pequeñas y móviles, su observación se dificulta, y es preciso, muy a pesar de los investigadores y de cómo imaginábamos la aproximación a la naturaleza, capturarlas. La conservación de ejemplares para su estudio es una tarea exigente y como no quería tener una colección privada, en mi casa, apliqué al programa de incentivos
que en ese momento tenía el Museo para el fomento de la investigación a partir de sus colecciones. El proyecto, que desarrollé con una compañera de Biología, Natalia Uribe Macías, consistió en enriquecer la colección del Museo con una muestra representativa de la diversidad de mariposas de Antioquia. Contamos con la asesoría del profesor Henao, las experiencias de otros compañeros y la consulta de bibliografía especializada.
Viajamos a distintos lugares del departamento buscando nuestros bosques nativos. Los primeros días de cada salida los dedicábamos a conocer el lugar, identificar sus distintos hábitats y encontrar los más idóneos para luego instalar las trampas que atraen con cebos a las mariposas, y delimitar los recorridos que haríamos con las redes de mano. El trabajo de campo es muy valioso por las relaciones que se establecen: ir, conocer los sitios, identificar las zonas de nuestro territorio que deberían conservarse, compartir con la gente, conocer sus ritmos de vida, necesidades, y sobre todo aprender mucho de la naturaleza, las diferentes culturas de nuestra región. Uno de los aportes que hicimos con este trabajo fue reencontrar, en un bosque de niebla de Ciudad Bolívar, una de las mariposas más hermosas que he visto y que se creía extinta: la Prepona praeneste. Es de considerar que solo se nutre del árbol del comino crespo, y la sobreexplotación de esta