Agenda Cultural UdeA - Año 2013 MAYO | Page 24

ISBN 0124-0854
N º 198 Mayo de 2013 rostro, un ser invisible que representa el libro de visitas que siempre se encuentra en la entrada o la salida de un museo o de una exhibición.
Pensemos en la última vez que lo hicimos y en cuál fue el impulso. Intentemos pensar en por qué algunas cosas nos conducen a querer expresarnos, consignar en palabras lo que nos ha provocado lo visto, lo palpado, lo olido y lo oído, lo experimentado. Pensemos por qué algo que perturba o hiere a una persona, a otra la lleva al éxtasis. Pensemos en por qué unos sonríen ante un Botero y otros pasan de largo, menospreciando la naranja gorda que los mira. Y por qué a unos los emociona una urna funeraria, su forma, las historias detrás de ella, y para otros más no pasa de ser barro, simple y puro barro.
¿ Qué hubiéramos dicho, de ser posible escribirlo, ante un cuadro de Velázquez, en pleno siglo de Inocencio X? ¿ Qué nos hubieran provocado las pinturas de un desconocido Van Gogh en la Europa decimonónica? ¿ Qué hubiera salido de nuestras manos si hubiéramos visto en 1968 las obras de la primera Bienal de Arte de Coltejer, cuando al país y a Medellín llegaban las propuestas del arte contemporáneo, desempolvando las miradas locales? ¿ Qué
palabras de amor o desamor nos hubiera desatado La cámara del amor, de un Caballero joven?
¿ Qué diríamos, no ya ante una muestra pensada en un Museo, sino ante muestras atroces de la vida, como la publicación Rastros de la Fiscalía, donde hay miles de fotografías con pedazos de ropa, con zapatos, aretes, sacos, medias, de los miles de desaparecidos en nuestra guerra, puestos allí para que alguien pueda reconocer un nombre y un rostro? ¿ Qué hubiéramos escrito en la tierra de Pompeya, si días después llegáramos a descubrir los cuerpos petrificados por la erupción del Vesubio? ¿ Qué podemos escribir ante videos inhumanos que prueban nuestro odio, que ruedan en la red como corren las monedas y el viento en un mercado? Si la vida tuviera un libro de visitas, y fuera el momento de nuestras palabras, ahora, solo ahora, ¿ qué diríamos? Pensemos.
El libro de visitas de un museo nos permite ser anónimos. Pensemos en esto. Ahora, cuando hay cientos de posibilidades de escribir bajo un nick o el anonimato( por ejemplo, comentar un video en Youtube). Hay quienes firman sus palabras. Quienes dejan solo su nombre, suscribiendo un silencio. En los libros de visitas del Museo de la