Agenda Cultural UdeA - Año 2011 SEPTIEMBRE | Page 22

ISBN 0124-0854
N º 180 Septiembre de 2011

Lo cultural en la universidad:

¿ un proyecto ético y estético?

María Adelaida Jaramillo González
Al final de un siglo caracterizado por el ruido y la furia tanto como por los progresos económicos y científicos— por lo demás repartidos desigualmente—, en los albores de un nuevo siglo ante cuya perspectiva la angustia se enfrenta con la esperanza, es imperativo que todos los que estén investidos de alguna responsabilidad presten atención a los objetivos y a los medios de la educación. La Comisión considera las políticas educativas como un proceso permanente de enriquecimiento de los conocimientos, de la capacidad técnica, pero también, y quizás sobre todo, como una estructuración privilegiada de la persona y de las relaciones entre individuos, entre grupos y entre naciones. 1

A propósito de la creación, hace sesenta y cinco años del Departamento de Extensión Cultural de la Universidad de Antioquia, queremos compartir con los lectores de la Agenda Cultural Alma Máter algunas reflexiones en torno al papel de la extensión cultural en el proyecto educativo de las instituciones de educación superior y, en particular, en nuestra Universidad, una institución nacida en 1803, orientada no solo a formar en las profesiones y oficios a los jóvenes de Medellín y de Antioquia, sino también a abrir espacios para el ejercicio de la lectura, la escritura, la música y el teatro, como expresiones del“ ser culto” dominante en la época.

El siglo XIX en Colombia fue un tiempo complejo en el que se dio la transición entre el pensamiento colonialista y las renovadas ideas de la Ilustración que marcaron la construcción del nuevo proyecto de Nación. En esos momentos, la Universidad dio cuenta de un proyecto cultural representado en los espacios de encuentro de las élites universitarias que accedían a las formas de la cultura ilustrada, especialmente literarias y artísticas, en contraposición a las expresiones de las culturas populares de raigambre costumbrista y local que se excluían entonces del proyecto de sociedad orientado por las castas reinantes que se codearon con las élites políticas, ideológicas y culturales de la Europa de entonces. El año 1832 marcó, con la sanción de la Constitución de la Nueva Granada, el punto