Agenda Cultural UdeA - Año 2011 FEBRERO | 页面 32

N º 173 Febrero de 2011 resguardos y cabildos y en su territorio hay normas consuetudinarias que imponen castigos como el cepo( Andes-Antioquia) o similares, descritos para el pensamiento liberal como modalidad de tortura, estamos frente a acontecimientos claros que nos interrogan sobre cómo una práctica social tradicional se opone a unos valores constitucionales consagrados como ejercicio de la unidad nacional, como ejes conceptuales para originar un Estado legítimo y una justicia que debe producir cohesión social, al momento de resolver los conflictos entre particulares o ciudadanos súbditos de ese Estado.
Pero la realidad no es así. Y es desde la interculturalidad que se puede dar una respuesta transitoria a un problema que toca tanto las raíces de la identidad colectiva de una nación, como las identidades individuales de sus pobladores. La interculturalidad hace énfasis en las relaciones entre las diferentes culturas“ que se fundan en el intercambio bidireccional, simétrico y personal, sustentadas en el principio de la aculturación, que a su vez consiste en la asunción mutua de elementos culturales y en el respeto de las identidades individuales” 1.
El modelo multicultural posibilita la convivencia y la tolerancia de etnias y expresiones variadas en el
comportamiento social, no exento de conflictos políticos y sociales; para citar un ejemplo:¿ qué hacer con un pozo petrolero descubierto en territorio de un resguardo, donde no hay interpretaciones que promuevan convergencias, ya que los principios filosóficos del pensamiento indígena confrontan radicalmente en su cosmovisión, en su ecoteología, con el pensamiento neoliberal que justifica explotaciones económicas al servicio del capital en todos los lugares del planeta e incentiva conceptos como regalías, responsabilidad social empresarial y otros, para permitir una salida al conflicto?
La interculturalidad, por su parte, se caracteriza por generar la intensidad de los contactos, promover la convivencia entre sujetos de distintas nacionalidades y hábitos, exigir construcciones de sociabilidad nueva, de otras regulaciones sociales allí donde es imprescindible permitir los lazos comunitarios que ayuden a construir vida cotidiana y, a su vez, sociedad civil orgánica.
La interculturalidad no se opone al choque de conceptos, de valores e ideologías, pero interroga para permitir una misma configuración histórica. Es así como los inmigrantes de diez países y culturas diferentes conviven en Europa, en Estados Unidos, respetan sus raíces religiosas, sus rituales y fiestas, sus costumbres y celebraciones