Agenda Cultural UdeA - Año 2011 AGOSTO | Page 21

ISBN 0124-0854
N º 179 Agosto de 2011
Por supuesto que descreer del proyecto constitucional de 1991 es tan legítimo como descreer de esta o aquella reforma. De hecho, tanto detractores como promotores de una u otra enmienda constitucional suelen interpretarlas como“ contra-reformas” de un proyecto que, o bien no es soportable por aquellos, o bien estos tratan de defender a toda costa. Por eso, en el fondo, cada ejercicio de reforma constitucional no es más que una prolongación de ese momento constituyente en el cual la confrontación política tiene un lugar privilegiado.
Pero no sólo hay una relación de incidencia entre la incredulidad originaria y la constante reforma de la Constitución, sino que, al contrario y mucho más importante, la constante reforma del pacto inicial incide directamente en la credibilidad y simbología que ha rodeado la idea de Constitución. En efecto, la imagen de un documento límite, de un principio básico del orden jurídicopolítico, de unos textos fundamentales, casi sagrados, y de un soberano presupuesto, se va haciendo pedazos en la misma medida en que se hacen recurrentes las reformas constitucionales. las reformas sean introducidas por un incrédulo en este o aquel texto constitucional, lo cual podríamos resolver siempre oponiendo nuestras propias incredulidades, es decir, activando nuestra capacidad política. No se trata sólo de eso, entonces; se trata ahora más bien de que con la vertiginosa reforma se pueda producir un impacto negativo en una cultura que muy lentamente habría ido aceptando las ideas de límite, derechos, libertades, responsabilidad y ley, conjugadas en un cuerpo normativo básico. Se trata de que con la movilidad constante del primer referente jurídico se haya puesto en riesgo el valor, ya no de este o aquel texto constitucional, sino el valor de la propia idea de Constitución.
Porcentaje de Actos Legislativos sancionados por gobierno 1991-2011
Santos 15 %
Uribe II 21 %
Gaviria 9 % Samper
12 %
Uribe I 23 %
Pastran a 20 %
La cuestión en este caso es, por supuesto, de mayor impacto. No se trata ya sólo de que