N º 154 Mayo de 2009 su lento, ardido sol... Tan solo repetir: ¿ Y dónde, dónde? Y luego y nada más la obstinación de decir sin decir, como en el sueño: ¡ allí, el amor!
ISBN 0124-0854
N º 154 Mayo de 2009 su lento, ardido sol... Tan solo repetir: ¿ Y dónde, dónde? Y luego y nada más la obstinación de decir sin decir, como en el sueño: ¡ allí, el amor!
( De Sitio del amor, 1944)
Alabanza del agua
Presencia fina, musical, tallada en leve transparencia melodiosa. Vestidura fugaz y jubilosa de la lluvia que huye desalada.
En ti recoge el alba desvelada su primera vendimia luminosa, y, sombra de color, la mariposa navega en tus cristales reflejada.
Levantas en tus manos la dulzura del lirio, y en tus ojos crece, pura, la sonrisa del cielo en el estío.
Eres río de pájaros. Y cabe tu hermosura, que nadie medir sabe, en la mínima forma del rocío.
( De Verdad del sueño, 1946)
Canción triste
Una tarde, una tarde, ya no estaremos juntos bajo el cielo de mayo, sonoro de campanas. De pronto, y para siempre, nos quedaremos solos terriblemente solos y heridos de nostalgia.
Tal vez la lluvia sueñe por el jardín callado tañendo los cordajes de su arpa repetida. Diremos cosas vagas, estremecidamente, huyéndonos los ojos, el alma, la sonrisa.
Una tarde, una tarde, tu corazón y el mío sentirán que se rompe lo que ahora los ata. Como cuando se deja la orilla azul de un puerto nos quedarán adioses temblando en la mirada.