N º 154 Mayo de 2009
ISBN 0124-0854
N º 154 Mayo de 2009
Es el rumor, las alas Como al anochecer la sombra De una cabellera en las manos. Es el rumor vagando entre vientos, Entre lúgubres vientos En que sollozan luces Y espejos de la ciudad nocturna.
Es el rumor, las sílabas Que nacen y llevan una canción Al corazón que sueña, Una canción, las sílabas Creciendo en medio de la niebla O tal flor desnuda bajo la lluvia.( Nunca hemos amado tanto, nadie Sabrá decir que hemos amado tanto En una noche. En nuestro corazón resuenan los horizontes Y resuena también la vecindad de la tierra.)
El verso silencioso fue en la noche, El verso claro fue el instinto Bajo ruda corteza o piel amarga. El verso, palabras ceñían los cuerpos Delgados de las mujeres, Sus claros cuerpos bajo la luna Suspendidos en la música, Sílabas ceñían sus cuerpos Como voces ardientes, como llamas.
En un árbol de lluvia que gime al viento Sus canciones, Sube la sangre en río sollozando ligera Y soporto encendida la tristeza de un grito Largamente tendido en medio de la noche.
De la noche sedienta, de la innúmera noche, De la noche que guarda Los deseos como sombras, De las dolorosas, mudas sombras amadas, Sombras de los deseos Sombras de un antiguo amargo silencio. Amargo, sí, errante silencio en que no queda Sino el poema en la noche, Como recuerdo herido por el filo de un beso.
( De Nocturnos y otros sueños, 1949)