ISBN 0124-0854
N º 125 Septiembre de 2006 espiritual y alimentan el empeño de sacar adelante un plan estratégico de cultura para Antioquia, con un concepto de cultura más amplio e incluyente como espacio para la libertad y para el desempeño pleno de la ciudadanía, que incluya la sostenibilidad como uno de sus campos de política, con un componente fuerte de comunicación pública, que trascienda la divulgación en los medios masivos de comunicación e incorpore las nuevas tecnologías, con mayores oportunidades de diálogos interculturales entre nosotros y el mundo para enriquecernos espiritualmente, con un concepto renovado de antioqueñidad, que siendo referente en sí mismo, dé cuenta de su permanente construcción y de la diversidad étnica y cultural de nuestro territorio. Somos costeños, ocupamos el segundo lugar en extensión costera sobre el Caribe, después de la Guajira; somos ribereños, por nuestra geografía cruzan tres de los más importantes ríos el Magdalena, Cauca y Atrato; somos andinos, somos mestizos, contamos con la segunda población afrocolombiana, después del Valle, somos indígenas, somos un mosaico de culturas y de etnias, lo cual se tiene que reflejar en una política pública de cultura y en su plan cultural. por los viejos caminos, la creación musical, la tertulia en la casa de la cultura, el parque principal o en la heladería, las danzas, la visita a la biblioteca, el relato del historiador del pueblo, la creación de un museo, la conformación de una red de gestión cultural con los municipios vecinos, la participación en actividades culturales y en fiestas populares; pero, a la vez, a la ampliación de los horizontes comunicándose con el mundo a través de internet o a la organización, alrededor de la banda de música, de otras agrupaciones musicales de jazz, rock o música tropical que les permitan dar rienda suelta a su alegría.
Ante esa demostración de coraje de nuestras comunidades, nos propusimos recoger esas voces y plasmarlas en un plan cultural para contribuir al empoderamiento del desarrollo cultural local, facilitando los procesos de creación, participación y diálogo. En la medida en que nuestros gestores, cultores, creadores, casas de la cultura, entidades culturales de la sociedad civil se fortalezcan, se está contribuyendo al desarrollo local. Nos queda una tarea pendiente y es la identificación de los emprendimientos, para apoyarlos y fortalecerlos.
En medio de la guerra, rodeados de minas antipersonas, nos encontramos con que los pobladores no han renunciado a la alegría que producen el disfrute del paisaje, la caminata
¡ También desde la cultura seguiremos inventando conjuros contra la violencia y resistiendo desde la civilidad!