Agenda Cultural UdeA - Año 2005 SEPTIEMBRE | Page 32

ISBN 0124-0854
N º 114 Septiembre 2005
Tesoros humanos vivos
Los tesoros humanos vivos son individuos que poseen en sumo grado las habilidades y técnicas necesarias para pr cir determinados elementos de la vida cultural de un pue y mantener la existencia de su patrimonio cultural material. Uno de los medios más eficaces para llevar a cabo la preservación del patrimonio consiste en garantizar que los deten dores del mismo prosigan con el desarrollo de sus conocimientos y técnicas y las trasmitan a las generaciones más jóvenes. Por ello, quienes son poseedores del patrimonio deben ser identificados y gozar de reconocimiento oficial. Esta es la razón por la que la UNESCO propuso que los Estados Miembros establezcan sistemas de " Tesoros Humanos Vivos ' La República de Corea propuso en una reunión del Consejo en 1993, la creación del programa como tal, y el Consejo adoptó una resolución en la que invitaba a los Estados Miembros a establecerlo en sus respectivos países. Desde entonces, se han organizado varias reuniones y talleres inter • nacionales con vistas a promover la comprensión y alentar el establecimiento de los sistemas nacionales. El primer sistema de Tesoros Humanos Vivos se creó en el Japón en 1950. La República de Corea creó el suyo en 1964. Otros seis países- Filipinas, T ailandia, Rumania, Francia, la República Checa y Bulgariahan establecido sistemas que varían según el país. El primer propósito del establecimiento de sistemas naciona • les de Tesoros Humanos Vivos es preservar los conocimientos y técnicas necesarias para la realización, ejecución o creación de expresiones culturales que los Estados Miembros consideren de gran valor histórico, artístico o cultural. Además del reconocimiento público, el sistema puede proporcionar ayudas o subvenciones especiales para designar a los Tesoros Humanos Vivos, de manera que puedan asumir sus responsabilidades en la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial correspondiente, entre las que se incluye: 1. La perpetuación y el desarrollo de sus conocimientos y técnicas 2. La transmisión de sus conocimientos y técnicas a las jóvenes generaciones mediante programas de formación eficaces 3. La contribución a la documentación y grabación del patrimonio cultural inmaterial concernido 4. La difusión de su conocimiento y técnicas El sistema también debería alentar a los jóvenes a aprender y adquirir los conocimientos y técnicas requeridas para la realización y creación de elementos específicos del patrimonio cultural inmaterial, y proporcionarles ayuda y reconocimiento.