ISBN 0124-0854
N º 113 Agosto 2005 cosas, el canal que permite a los creadores dar a conocer su obra, y las anteriores preguntas no son sólo pertinentes para efectos del mercado interno. ¿ No deseamos acaso, que nuestros talentos sean reconocidos y valorados internacional mente? A la luz de estas inquietudes, y teniendo en cuenta la experiencia de países como Canadá, México, Chile y el bloque centroamericano, es posible identificar tres escenarios para abordar la cultura en las negociaciones del TLC con Estados Unidos. En un primer escenario, el de la excepción cultural, se plantearía la exclusión total de los temas culturales de la mesa de negociación. Una segunda opción consiste en la posibilidad de plantear reservas en temas puntuales e identificados como particularmente sensibles, donde la política pública ha definido una orientación estratégica clara, basada en criterios objetivos. Como tercera alternativa, las reglas de la negociación prevén el establecimiento de medidas disconformes, orientadas a preservar la normatividad interna presente o futura, que atienda las características específicas de determinado sector. El equipo negociador. entonces, tiene en su haber un menú de opciones suficientemente amplio, al que se le está otorgando un manejo responsable gracias a las ventajas que representan el acceso a las experiencias de otros países, los estudios realizados por centros de pensamiento en el país y los conocimientos y aportes de las agremiaciones representativas de los productores y distribuidores nacionales de
bienes y servicios culturales. No hay que olvidar, además, que nuestras industrias culturales se caracterizan por una enorme heterogeneidad. Son muchas las particularidades y los factores que están siendo tenidos en cuenta; y a partir de lo anterior, diferentes asuntos relacionados con la cultura han sido observados y tratados en las mesas de negociación que atienden los temas de Acceso a Mercados, Asuntos Institucionales, Compras del Estado, Política de Competencia, Propiedad Intelectual, Servicios Transfronterizos e Inversión. Se está trabajando, además, sobre la base de una metodología de identificación de intereses claros, para establecer argumentaciones sólidas, y buscar la generación de opciones creativas que permitan acuerdos integrativos, más que distributivos. Para el Gobierno, entonces, la meta está clara y el equipo negociador está preparado. En el caso específico de la cultura, se ha hecho patente que a pesar de lo disperso que se encuentra el sector a lo largo del Tratado, ha sido posible delimitarlo con precisión y plantear una estrategia coherente que tiene en cuenta objetivos ofensivos y defensivos, validados con el sector privado y otras agencias gubernamentales con injerencia en el sector. El esfuerzo gubernamental está puesto en lograr las mejores condiciones para el desarrollo de las industrias culturales del país. ¿ No es acaso legítimo aprovechar el gran potencial exportador de nuestra industria editorial o sumar esfuerzos para combatir la