ISBN 0124-0854
N º 105 Noviembre 2004 de ritual, sin templos, sobre un monte o elevaciones de tierra o piedras. El padre de familia, o en los sacrificios más solemnes, el sacerdote( Brahma), junto con aquel, hacían las ofrendas, rara vez de sacrificios humanos, principalmente de caballos, bueyes, cabras, carneros; manteca, arroz, trigo; y en los sacrificios más solemnes, el zumo de la planta sama, el llamado sacrificio de sama, que tan caro era a los dioses. Tales sustancias eran ofrecidas como alimento a los dioses, de los que, a cambio, se esperaban bendiciones. La ceremonia se acompañaba de himnos y peticiones de salud, fortuna, procreación, etc, sin descuidar el progreso del espíritu en el camino del bien. Lo? dioses de tal periodo fueron: Varuna, el creador de todas las cosas y sostenedor de los mundos físico y del moral; Surya, el enemigo de la oscuridad y portador de bendiciones; Puschan, el alimentador; Mitra, el omnisciente, amigo de los buenos; Savitri, el vivificante, que mueve a los hombres diariamente a la ti actividad; Vischnú, el que midió la. tierrra en tres pasos
y suministró stas a los mortales: los cinco de
naturaleza de divinidad solar, Inra, el fuerte, el guerrero, el martes; dra o Siva, el dios de la tormenta; ni, el dios fuego; Sama, el que con planta de su nombre alegra a los dioses y libra a los hombres de la muerte. Dábase culto asimismo a s difuntos parientes( pitris), para quienes se celebraban banquetes, uyos alimentos se ofrecían-a cambio de conseguirles bienes y lirar a los vivos de daño-; a los animales, sobre todo a la vaca y a la serpiente; y a los árboles. Tenían formulas curativas y exorcismos. ritualismo se complicó sobremanera con el predominio de los sacerdotes brahmanes hasta el extremo requerirse dieciséis de ellos para oficio sagrado. El sacrificio era un o de carácter