Agenda Cultural UdeA - Año 2004 MAYO | Page 27

ISBN 0124-0854
N º 96 Febrero 2004

Michael Nyrnan:

Explorador incansable

Hablar de Michael Nyman es remitirse a uno de los más exitoso s compositores contemporáneos. Él se ha destacado en el ámbito musical y ha llegado a grandes audiencias gracias al éxito que ha conseguido con las bandas sonoras de películas como El Piano y Gattaca. Pero más allá de esto, Nyman es un explorador de sonidos, un compositor que lleva a las partituras armonías que acompañan la vida. Desde conciertos para piano y música de cámara, pasando por variaciones de obras de compositores del periodo clásico, hasta óperas, la más reciente El cráneo de Gaya, hacen parte de la producción de este compositor Hay varias características que hacen de su obra un universo emocionante. En primer lugar, los temas tienen que ver con un mundo soñado, los pasajes que surgen desde cada composición logran sugerir un conjunto muy personal de sensaciones oníricas. Los cuadros de Giorgio de Chirico tienen en común con la música de Nyman su extraña apariencia real, y hacen que el espectador crea estar viviendo algo que sólo es un producto de la
imaginación. Las melodías, en su obsesión, consiguen arrastrarnos a un estado hipnótico, desde las notas más diluidas hasta la estructura más sólida y precisa. El dramatismo y la pasión que se vierten son de una intensidad sorprendente. Michael Nyman nació el 23 de marzo de 1944 en Londres. Estudió música en la Real Academia de Música y en el Kinq s College, y quedó influenciado por su maestro Dart, quien moldeó su hacer como compositor, y estableció una separación entre su figura y la de otros que enriquecieron su estilo. Insatisfecho con las tendencias ortodoxas del modernismo internacional, Nyman dejó de compofler en 1964 y se dedicó a la musicología: editó la música de Purcell y de Handel, y recopiló música folclórica de Rumania. Más tarde escribió críticas en varios periódicos, incluyendo The Spectator. En ese diario publicó, en 1968, un artículo sobre The Great Digest de Cornelius Cardew, en el que por primera vez se aplicaba la palabra " minimalismo " a la música. Ese mismo año, cuando escucha Come Out de Steve Reich y